Las Hoces del Duratón y la Villa de Sepúlveda

El Parque Natural de las Hoces del río Duratón está situado en el noreste de Segovia, aguas abajo de la villa de Sepúlveda.

La ermita de San frutos en el corazón de las hoces del Duratón

En esta zona, el río se ha encajado en un profundo cañón que, en algunos lugares, alcanza más de 100 metros de desnivel. Al interés y belleza del paisaje hay que añadir la gran riqueza arqueológica e histórica que encierra en su interior esta garganta.

En los altos farallones rocosos anidan casi 500 parejas de buitres leonados, acompañadas de un buen número de alimoches, águilas reales y halcones peregrinos.

Los valores naturales de la zona están sazonados, como un valor añadido, tanto en el plano histórico como artístico, por la ermita románica de San Frutos, las cuevas con grabados de la Edad del Bronce y el conjunto arquitectónico de Sepúlveda. En esta localidad es obligado probar sus deliciosos asados.

SEPULVEDA

ayuntamiento.jpg (27257 bytes)

Plaza Mayor de Sepulveda.

La villa medieval de Sepúlveda se encuentra en la provincia de Segovia, perteneciendo a la llamada comarca nordeste de Segovia. Sepúlveda se encuentra junto al Parque Natural de las Hoces del río Duratón, lugar de enorme interés tanto a nivel  ecológico como paisajístico, en el se encuentra una de las mejores reservas de buitre leonado de toda Castilla y León. Su ubicación sobre dos cerros, Somosierra y la Picota,  y entre dos ríos, el Duratón y uno de sus afluentes, el  Caslilla, confieren a esta villa una belleza singular, desde alguna de sus  calles se puede apreciar la acción de ambos ríos, cañones y hoces que han sido horadados a lo largo de los siglos, siendo estos de gran espectacularidad en la zona de la Ermita de San Frutos.
Las calles de Sepúlveda  trepan empinadas por los cerros donde se asienta esta villa, pero su recorrido desde el barrio de San Gil (conocido como Las Trampas)   hasta llegar a la iglesia de el Salvador, que corona el cerro de Somosierra,trampas.jpg (17718 bytes) es capaz de transportarnos a una época en que los caballos y  caballeros recorrían estas callejuelas. Calles empedradas, restos de murallas, almenas, blasones en los portales, todo ello da un encanto a esta villa, que hace que una vez visitada y degustada su gastronomía no deseemos abandonarla.

Sepúlveda se encuentra a una hora escasa de Madrid, Segovia, Burgos y Valladolid. Para aquellos que vienen de Segovia o desde Valladolid la entrada se hace por el paraje denominado “las cuatro carreteras” desde donde se puede contemplar, mirando hacia abajo, la vega formada por el río Caslilla y mirando al frente y sobre los cerros, las casas que forman esta villa. Si accedemos desde Madrid o desde Burgos, llegaremos al puente sobre el Duratón desde donde se empina la carretera que llega hasta la Puerta Ecce-Homo que da acceso al barrio de San Justo y girando a la izquierda entramos en la Plaza Mayor.

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *